La gema de los Quijotes tempranos es, para Francisco Rico, el de Roger Velpius «en Bruselas..., en l’Águila de Oro, año 1607”. “El corrector lo leyó con cien ojos”. Aquí, al ladito mismo del Parlamento Europeo, se mimó, pues, la primera parte del Quijote. Hoy esto no es terri...