Es un hecho que Izquierda Unida atraviesa uno de los peores momentos desde su fundación. Las sucesivas elecciones, tanto a nivel nacional como autonómico, han confirmado un gran descenso en el apoyo electoral. En ASTURIAS OPINIÓN hemos querido hacernos eco de la visión que los asturianos tienen del futuro de esta formación política.
Y la opinión generalizada es que Izquierda Unida tiene un porvenir muy negro. El bipartidismo que se va instalando en nuestra política a nivel nacional hace difícil que IU recupere su fuerza pasada. En algunos casos, incluso, califican a este partido como “antisocial” y anclado en ideas anacrónicas. No obstante, otros ciudadanos confían en que con un relevo generacional que conlleve un cambio de dirigentes, IU pueda remontar el vuelo. Gaspar LLamazares no parece contar con mucho calado social y muchos añoran el perfil de un político como Julio Anguita que llevó al partido a conseguir sus mejores resultados electorales.
En el caso particular de Asturias, Izquierda Unida vive desde hace tiempo un enorme conflicto con el PCA y la dirección nacional del partido. Los localismos y las luchas internas están amenazando también el futuro de esta formación en nuestra región. Algunos de los entrevistados confían en que IU vuelve a pactar con el PSOE antes del término de la actual legislatura para lograr más estabilidad en el Principado.