El pleno municipal de Avilés debatió el pasado jueves una moción presentada por el PP para que se retirara el trazado seleccionado para la ronda norte del puerto avilesino. La propuesta fue rechazada a pesar del voto favorable de Izquierda Unida, con la abstención de ASIA.
En breve tiempo el Gobierno Regional redactará de forma definitiva el proyecto de un trazado que resuelve según los técnicos los accesos al puerto de la mejor forma posible y en el que se produjeron las modificaciones pertinentes tras el periodo de alegaciones.
Izquierda Unida ha asegurado la posibilidad de abrir una vía judicial para paralizar la obra. Esta amenaza ha causado profundo malestar en los socialistas que no entienden como IU antepone sus intereses partidistas al interés general no sólo del puerto sino también de la comarca.
Fuentes socialistas regionales han asegurado que un recurso judicial pondría en dificultades a los gobiernos de coalición en la comarca. Los socialistas avilesinos consideran que Izquierda Unida de Avilés ha preferido anteponer los réditos electorales de Angela Vallina en Castrillón que el interés del puerto y de los proyectos propios de la ciudad lo que no garantiza la estabilidad del gobierno, que es lo que otorga sentido a mantener el pacto.
Por otro lado el inicio de un proceso judicial contra una decisión del gobierno regional no sería bien vista por los socialistas en lo que se refiere a su pacto en Castrillón. Desde el ámbito regional se considera que no sería compatible formar parte de un gobierno local que recurre a los tribunales las decisiones del gobierno autonómico.
La situación se encuentra en un momento delicado, mientras el PP de Castrillón, que ha instigado la situación en beneficio propio, sigue arengando a Vallina y el PP avilesino, a quien nadie pide explicaciones por haberse sumado a una campaña que puede suponer el retraso de proyectos importantes, se frotan las manos. Su estrategia ha sido desde el principio poner en riesgo los gobiernos de coalición PSOE-IU de la comarca.