Muchos de los ciudadanos de la capital asturiana desconfían de su alcalde. Son demasiados años en el poder y el relevo se hace necesario. Sin embargo, lo que ha logrado Gabino es extender esa desconfianza hacia el resto de mandatarios. La mayoría de los ovetenses ya no cree en los políticos y manifiestan un preocupante desinterés por lo que hacen o dejan de hacer sus dirigentes.
La declaración de bienes de Gabino de Lorenzo ha despertado muchas dudas. Los ciudadanos de Oviedo creen que oculta datos, pero que no es el único que lo hace. Incluso consideran que en otras ciudades sucede lo mismo. Este hastío es lo que ha provocado la gestión política de Gabino durante todos estos años. Parece claro que va siendo hora que deje sitio a otros, permitiendo así regenerar el gris panorama político de la capital del Principado.