El pasado lunes los medios nacionales hacían pública la imputación del alcalde de Ribadesella, el ‘popular’ José Miranda por un delito de prevaricación y otro contra la ordenación del territorio.
La Nueva España que ha convertido los asuntos urbanísticos en tema central de su línea editorial, en este caso despachó el asunto con una información de trámite, al que tampoco acompañó de los habituales artículos de opinión del responsable de la edición oriental, Ramón Díaz.
El redactor, que ha dispuesto su pluma para el azote del gobierno socialista en el Ayuntamiento de Llanes, continuó opinando durante toda la semana del Plan General llanisco. Y es que como contábamos la semana pasada, al diario de referencia de la derecha asturiana le gusta mirar con lupa hacia Llanes y con gafas oscuras hacia Ribadesella.
Ramón Díaz ha preferido seguir haciéndole la campaña a su antiguo compañero de pupitre, Fidel Sánchez, candidato del PP en Llanes antes que centrarse en la noticia mas grave que ha tenido lugar en los últimos años en la política municipal asturiana; la imputación de un alcalde por prevaricación y por delito contra la ordenación del territorio.