Francisco Frutos no ha tardado ni una semana en mover ficha tras las elecciones de marzo. El objetivo alzarse con el poder de Izquierda Unida Federal tras el anuncio de Gaspar Llamazares de poner su cargo a disposición del partido.
En junio Izquierda Unida celebrará su IX Asamblea, que está siendo preparada por una comisión unitaria en la que están presentes las distintas sensibilidades de la organización.
No obstantes los seguidores de Frutos no pierden oportunidad de atacar al sector que ha venido apoyando a Gaspar Llamazares haciéndoles únicos responsables del resultado electoral del pasado 9 de marzo. “El seguidismo absoluto del PSOE, nos han llevado a irnos por el desagüe" ha declarado Felipe Alcaraz a la agencia EFE.
El enfrentamiento interno que vive la organización, ha llevado a los afines a Frutos, representado en Asturias por el que fuese director de Seguridad del Principado en el anterior Gobierno de coalición con Vicente Álvarez Areces, Francisco de Asis a retrotraerse a las teorías comunistas anteriores a los años ochenta, para marcar diferencias. Los seguidores de Frutos tachan a los Llamazaristas de “anticomunistas” y “socialdemócratas”.
El enfrentamiento se inició hace dos años tras la reelección de Noemí Martín como secretaria general del PCA. La dirección nacional del Partido Comunista, encabezada por Francisco Frutos y Felipe Alcaraz, en conflicto con la dirección asturiana, se apoyó en los críticos implantados en Oviedo para impugnar el congreso de Asturias. La decisión no fue acatada por los seguidores de Llamazares que en señal de protesta y a pesar de ser mayoritarios, no acudieron a la convocatoria, resultando elegido, Francisco de Asis.
El conflicto dentro de la coalición de izquierdas tuvo su mayor dislate en su sede de la plaza de América. El juez obligó al Partido Comunista de Asturias y a Izquierda Unida a compartir los locales lo que provocó duros enfrentamientos en los que no faltaron agresiones físicas que obligó a la intervención de la Policía Nacional.
Jesús Montes Estrada, afiliado desde hace casi cuarenta años al Partido Comunista ha sido el primero pero no será el último, de la que se espera será una larga purga de afiliados del sector oficialista de Izquierda Unida de Asturias, pero enfrentados con Frutos.