El pasado sábado, día 24, la asamblea de Izquierda Unida de Langreo rechazó la convocatoria de Izquierda Unida de Asturias para la renovación de los cargos de su dirección regional. Argumentan que la dirección regional persigue una ruptura definitiva con los valores comunistas que fundaron el PCE y pretenden la creación de una “nueva izquierda asturiana, nacionalista, autónoma e independiente”.
Consideran que, con esta actitud, no se contribuirá a mejorar el clima de convivencia política entre los diferentes sectores de la coalición, y dejará a Izquierda Unida de Asturias claramente tocada, debido a la actual situación orgánica de la coalición.
Culpan también a la dirección nacional de IU, porque creen que esta es “una nueva decisión apoyada desde Madrid de laminación de movimientos críticos”. Una más en su intento de “amordazar y variar por la fuerza de la dirección lo que no se varía con el debate político”.
Izquierda Unida de Langreo apuesta por “una organización política independiente y soberana a la izquierda del PSOE, con propuestas propias y con el eje programático como prioridad fundamental de gobierno para los más desfavorecidos y los trabajadores”, en contraposición con la actual, que se ha convertido en una organización política “ cuya transformación de la sociedad desde la izquierda sólo implica la entrada a cualquier precio en los gobiernos plurales, abandonando lo verdaderamente importante que es el trabajo del día a día y con la calle”.
Por todo ello, no participarán en un proceso del que “muchos compañeros y compañeras van a desvincularse con la aprobación final de esos documentos” que se pretenden aprobar y, por lo tanto, optarán por no presentar delegación local en la próxima asamblea regional del día 1 de Diciembre.
Izquierda Unida de Langreo, con esta resolución, se desvincula definitivamente de la actual dirección regional de Izquierda Unida, en un momento muy complicado para la formación regional.