Tras un gobierno con mayoría absoluta y otro en coalición con izquierda unida, el presidente del Principado de Asturias, afrontará su primera legislatura en minoría, una situación que se ha repetido en Asturias en múltiples ocasiones.
IU tensó tanto la cuerda que esta acabó rompiendo, estando seguro de que los socialistas acabarían cediendo a sus pretensiones. Sin embargo los dirigentes del PSOE regional no estaban dispuestos a ceder a cualquier precio, máxime habiendo perdido la coalición de izquierdas diez mil votos en las elecciones autonómicas y ofertarles los socialistas el ocupar el 25% de las competencias regionales frente al 20% de la pasada legislatura.
La decisión tomó por sorpresa a los dirigentes de IU convencidos de que al final los socialistas rectificarían, pero no ha sido así. Las caras más largas se han podido ver en los últimos días entre quienes han ocupado responsabilidades en las estructura regional durante los últimos cuatro años, en las consejerías de Justicias y en Bienestar Social.
Mientras algunos comienzan a replantearse su situación personal y profesional, otros ya han pedido su reincorporación a sus puestos de trabajo, entre ellos, los que llegaron al consejo de la juventud de Asturias de mano de izquierda unida y sus asociaciones satélites y que desde allí dieron el salto al gobierno regional. El consejo de la juventud ha sido de siempre un frente de oposición a los gobiernos socialistas, incluso en esta legislatura protagonizó diversos enfrentamientos con la directora de la juventud, Carmen Barrena, lo que provocó múltiples tensiones en el seno del pacto de gobierno.