Durante toda la mañana se fue avisando de que el Presidente del Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero, tardaría un poco llegar. Algunos se temieron que no lo haría a tiempo, pero no fue así.
Justo antes de que Alfonso Guerra iniciara su intervención, ZP hizo acto de presencia en el escenario habilitado para que los líderes políticos y sindicales se dirigieran al público. Le acompañaba Leire Pajín, número tres del partido.
En torno a la una de la tarde, el Secretario General del Partido Socialista Obrero Español se acercó al atril entre una enorme ovación. Su intervención estuvo marcada por los grandes compromisos para afrontar la crisis que se ha instalado en la economía española. Zapatero está convencido de que podrán gobernar “con viento en contra” ya que también lo supieron hacer “con viento a favor”.
También cosecharon grandes aplausos sus palabras en torno a las pensiones. Confirmó que volverá a subir las más bajas insistiendo en su compromiso de no recortar el gasto social a pesar de la desaceleración económica. Dedicó varios minutos, así mismo, a la nueva de Ley del Aborto y la Ley de Dependencia.
En cuanto a Asturias, no dejó la oportunidad de referirse a las grandes inversiones en infraestructuras que se han llevado a cabo en los últimos tiempos, reiterando la intención del Gobierno Socialista de hacer llegar la alta velocidad al Principado.
Rodiezmo volvió a recibir al Presidente del Gobierno. Zapatero prometió que el año que viene volvería al lugar “donde más a gusto me siento, entre los trabajadores de Asturias y León”.