Uno de los mayores problemas de la sociedad actual a nivel mundial es la dificultad que existe para que todos los ciudadanos tengan una vivienda digna. La proliferación de zonas de chabolas y guetos en las grandes urbes es una realidad que tanto gobiernos, instituciones como la propia sociedad civil están obligados a afrontar.
Sin embargo, la solución para este problema no resulta nada sencilla. En el caso de nuestro país, en los últimos años el precio de la vivienda se ha disparado. A ello hay que añadir las dificultades para hacer frente al pago mensual de las hipotecas. La consecuencia de ello es que el acceso a la vivienda se ha convertido un serio quebradero de cabeza para buena parte de la ciudadanía.
Alguno de los encuestados por Asturias Opinión manifiesta las dificultades que entraña solucionar el problema del chabolismo. Los más desfavorecidos deben tener derecho a una vivienda digna, pero parte de la clase trabajadora, especialmente los más jóvenes, tampoco pueden acceder a un piso por la carestía de los mismos.
Una solución propuesta sería fomentar la vivienda de protección a través de una empresa nacionalizada que permita controlar los precios. Sin embargo, otros encuestados lo ven como un problema insalvable, ya que, como la historia parece demostrar, siempre existirán los desheredados.