La vida en los colegios e institutos va cambiando con el paso de los años y el acoso escolar entre alumnos o “bulling” prolifera mucho más de lo deseado. La intimidación entre niños y adolescentes es un grave problema con el que padres y profesores se deben enfrentar con demasiada frecuencia.
Los ciudadanos creen que la educación en valores, la enseñanza de la solidaridad con el otro y el respeto hacia los docentes debe partir, primeramente, de los padres. La enseñanza en el hogar debe ser la base de la educación de los hijos.
Por otro lado, se cree que una mayor disciplina inculcada a los alumnos debería también ayudar a una mejor formación entre los escolares. El maltrato físico y psicológico es una realidad que debe ser afrontada por padres, profesores y la comunidad educativa en general.
Las nuevas tecnologías también han llegado a los alumnos y algunos de ellos hacen uso de ellas, especialmente del teléfono móvil, para grabar sus fechorías que también han llegado a la violencia física con los propios docentes. Una nueva medida que se pretende imponer en los próximos años es la obligación por parte de los profesores de cursar un Master en Pedagogía para acceder a una plaza. Medida que ya se da en otros países europeos y pretende mejorar el nivel del docente para encarar con solvencia la nueva realidad educativa.