El paro ya se sitúa entre la principal preocupación de los españoles. Los datos del último mes de Diciembre no han hecho más que confirmar el declive de nuestro mercado laboral. El gobierno, los agentes sociales y la mayor parte de los expertos coinciden en que la cifra de desempleados seguirá aumentando, al menos en el primer semestre del año.
Para muchos, la principal responsabilidad de la situación actual recae en parte de los empresarios que, como en el sector inmobiliario, especularon en tiempos de bonanza económica y ahora se ven obligados a prescindir de numerosos empleados para equilibrar las perdidas. Y es que en el caso español, el repunte del paro se debe, especialmente, a la crisis del sector de la construcción que ha dejado en el paro a miles de personas.
No parece que las administraciones públicas consigan, por sí solas, atajar el problema. Y es que en una economía de mercado como la nuestra la intervención del Estado es mínima y la responsabilidad de generar empleo recae más en las empresas.
No obstante, el Gobierno español ha mostrado su intención de iniciar grandes obras públicas que puedan, de alguna manera, absorber el excedente de otros sectores. También se prevé ayudar a las empresas con medidas fiscales, además de reducir las ayudas a aquellos desempleados que rechacen ofertas laborales para incentivar su entrada en el mercado de trabajo.