Hace pocos días, Gabino avisaba de que su ayuntamiento sería “una máquina de prestar servicios, pero con pocos maquinistas”. Apelaba a la eficiencia en la gestión de administración pública. Una nueva sentencia judicial demuestra que la receta de la eficiencia no era más que humo. El titular del juzgado de los Social número 1 ha declarado el despido improcedente de una trabajadora adscrita a la Oficina de Información. El Ayuntamiento de Oviedo deberá acordar su reincorporación al puesto de trabajo como personal indefinido no fijo o bien abonarle la indemnización que le corresponda.
El asunto no termina aquí, ya que otra compañera adscrita al mismo servicio y que también fue despedida, ha presentado una demanda en términos similares. Se trata de otro capítulo más en la nefasta gestión de los servicios públicos por parte del equipo de gobierno de Gabino. El caso de los bibliotecarios tan sólo fue la antesala de lo que se le viene encima al consistorio ovetense.
Fracaso y fin del modelo de gestión privada de los servicios públicos
La oposición, encabezada por el Grupo Municipal Socialista, lleva tiempo detectando irregularidades en las contrataciones que el ayuntamiento están llevando a cabo. La “cascada” de resoluciones desfavorables viene a refrendar este hecho. Manuel Ángel Rodríguez, edil socialista, intervino en este asunto para recordar que su formación ya había denunciado la situación laboral de estas dos trabajadoras en una comisión de Bienestar Social y Educación. Como en el caso de los bibliotecarios despedidos, se ha dado el caso que han sido sustituidas por personal sin experiencia ni formación específica. La nueva etapa de austeridad impuesta por Gabino impone este tipo de actuaciones. Rodríguez cree que estos hechos vienen a confirmar la intención del equipo de gobierno de “recortar la red de servicios municipales”. Además opina que este no será el último pleitos perdidos por el ayuntamiento: “el caso de los bibliotecarios presenta características muy parecidas a las trabajadoras de la Oficina de Información Juvenil: misma empresa, misma demanda y misma solución administrativa”.
Tras esta sentencia que condena al ayuntamiento a readmitir a una trabajadora despedida ilegalmente, se pone en tela de juicio el funcionamiento de la administración municipal. Para Manuel Ángel Rodríguez supone “el fracaso y fin del modelo de gestión privada de los servicios públicos”. El PP ovetense debería rectificar, pero, desgraciadamente, la autocrítica no es lo más habitual en Gabino y su equipo de gobierno.