El Sinn Fein votó por abrumadora mayoría el domingo a favor de cooperar con la policía de Irlanda del Norte, un paso hasta hace poco impensable que abrirá las puertas a una coalición gobernante católico-protestante.
La votación a mano alzada ha supuesto un triunfo espectacular para el líder del Sinn Fein Gerry Adams, ex comandante del IRA, quien ha estado trabajando para que el grupo terrorista abandone la violencia y acepte negociaciones de paz.
"La decisión que hemos tomado hoy es realmente histórica", dijo Adams tras recibir una ovación en la sala de conferencias de la Royal Dublin Society. "Su significado dependerá de cómo usemos esta decisión para avanzar nuestra causa. Hoy ustedes han creado el potencial de cambiar el panorama político en esta isla para siempre", proclamó.
Martin McGuinnes, segundo al mando en el Sinn Fein, dijo que la votación no significaba que las comunidades católicas fueran a recibir con los brazos abiertos a los policías. "Ellos van a tener que ganarse nuestra confianza. Y nosotros vamos a dejarles saber que ellos sirven al pueblo, no viceversa", anunció.
La coalición de poder, requerimiento de Reino Unido para cualquier paso en favor de la autonomía del territorio, ha estado en suspenso desde el 2002 a causa de los conflictos entre ambas partes. El líder unionista democrático, Ian Paisley, insistió en que no formará un gabinete con el Sinn Fein, a menos que éste abandone su hostilidad tradicional a la policía.
En Londres, el primer ministro Tony Blair afirmó que el cambio en la política del Sinn Fein es apenas el inicio de un período crítico para el proceso de paz. "Las semanas próximas van a ser tan importantes como la negociación del acuerdo de paz original”.