El nuevo curso político se ha iniciado en nuestra región con un acercamiento de posturas entre el Partido Socialista e Izquierda Unida para buscar un acuerdo que dé más estabilidad política a nuestra región.
El asunto de la Ley de la Capitalidad está siendo un auténtico quebradero de cabeza para el Gobierno de Asturias. La ambigüedad mostrada por Ovidio Sánchez y el Partido Popular a la hora de abordar el tema no ayuda a solucionar el principal escollo con el que cuenta la negociación de la reforma del Estatuto del Principado.
El nuevo curso político, recién iniciado, ya nos trae el primer enfrentamiento entre los dos grandes partidos de la región. Antes del descanso estival, la reforma del Estatuto de Autonomía caminaba con paso firme y quedaban pocos cabos por atar. Pero, ahora, el escenario ha cambiado. O, al menos, así lo ven los populares. Su líder, Ovidio Sánchez, se ha vuelto a poner las pinturas de guerra y ha anunciado que su partido no acudirá a la reunión de la ponencia parlamentaria prevista para este lunes.
Los últimos meses han estado marcados en Asturias por la negociación de la reforma del Estatuto de Autonomía. Se preveían dificultades a la hora de abordar temas como la capitalidad de Oviedo o el asturiano. Tanto PP en el primer caso, como IU en el segundo, anunciaron su intención de poner escollos en la negociación si no se tenían en cuenta sus posiciones. No obstante, la última reunión de la ponencia se ha saldado con resultados positivos.
El alcalde ovetense recupera su habitual prepotencia para sembrar una nueva polémica. Ahora parece que su ciudad corre peligro si el texto estatutario no reconoce que es la capital del Principado. El pasado 8 de Abril, el Grupo Municipal Popular aprobó con la oposición del PSOE y la abstención de ASCIZ trasladar a la Junta General del Principado la iniciativa de que el nuevo texto estatuario reconozca de forma “inequívoca” la capitalidad de Oviedo.