El asunto de la Ley de la Capitalidad está siendo un auténtico quebradero de cabeza para el Gobierno de Asturias. La ambigüedad mostrada por Ovidio Sánchez y el Partido Popular a la hora de abordar el tema no ayuda a solucionar el principal escollo con el que cuenta la negociación de la reforma del Estatuto del Principado.
Aun está muy reciente el caso de la Villa Magdalena, donde el ayuntamiento de Oviedo se ha visto obligado a abonar sumas considerables por no actuar a su debido tiempo. A este pufo se suma ahora la expropiación del Conjunto Histórico de Olloniego valorada en 4,1 millones de euros, a los que se añaden otros 3 millones de euros de intereses.
A principios de mes de Julio, los concejales del ayuntamiento de Oviedo hicieron público su patrimonio con el fin de cumplir con la Ley del Suelo. Las corporaciones municipales de Sevilla y Gijón ya lo habían hecho con anterioridad y los ediles de Oviedo quisieron seguir este ejemplo de transparencia. Pero lo que un principio debía servir para aclarar a la ciudadanía el patrimonio adquirido durante la etapa que se desempeña un cargo público, al final no ha hecho más que generar polémica.
Época de vacas flacas para Gabino y los suyos. Todas las semanas surge un nuevo caso que ahonda la crisis financiera que vive el ayuntamiento de Oviedo. El equipo de Gobierno de los populares deberá hacer juegos malabares para hacer frente a todos los pagos que se van sumando.
La situación de quiebra económica del ayuntamiento de Oviedo es un hecho incontrovertible. Los populares guardan silencio y tratan de desviar la atención. Pero lo que es peor es que no están cumpliendo los plazos exigidos por la ley para hacer pública la Cuenta General del consistorio.
El alcalde de Oviedo y su equipo de gobierno ya no pueden mirar hacia otro lado. El PP ha vuelto a perder otro juicio en el que se declaran nulos dos despidos. El caso de las bibliotecarias sigue levantando ampollas en el ayuntamiento de Oviedo donde los populares no ganan para disgustos.
El Secretario General del PSOE de Oviedo nos recibió en la sede de los socialistas de la capital. La declaración de bienes de los ediles del ayuntamiento de Oviedo ha abierto la caja de los truenos. Primero fue la desaparición de la Yeguada de Gabino. Varios concejales populares presentaron también declaraciones sospechosas o incompletas. Al menos, eso es lo que se dice desde las filas socialistas.
Muchos de los ciudadanos de la capital asturiana desconfían de su alcalde. Son demasiados años en el poder y el relevo se hace necesario. Sin embargo, lo que ha logrado Gabino es extender esa desconfianza hacia el resto de mandatarios. La mayoría de los ovetenses ya no cree en los políticos y manifiestan un preocupante desinterés por lo que hacen o dejan de hacer sus dirigentes.
No aparecen por ningún lado. La yeguada de Gabino ha desaparecido. Por lo menos, en la declaración de bienes del regidor popular no hay referencia alguna. Aficionado a aparecer ante los medios exhibiendo la categoría de sus animales, ahora parece echarles de menos.
La difícil situación financiera que viven las arcas municipales del consistorio ovetense sigue dando que hablar. La falta de autocrítica del equipo de gobierno de Gabino irrita los ciudadanos que ven como una y otra vez los populares no asumen su responsabilidad.