En torno a 20.000 personas tomaron parte en la manifestación de funcionarios y pensionistas convocada por los sindicatos contra las medidas de ajuste económico anunciadas por el gobierno. Desde los sindicatos se consideraba esta movilización como el prolegómeno de una huelga general. El diputado socialista Higo Morán reiteraba en Gijón la necesidad de las medidas adoptadas y aseguraba que se tomarán decisiones sin atender a posibles daños electorales.
Los últimos datos del paro, unidos a la reforma laboral y de las pensiones, ponen en alerta a CC.OO. El sindicato anuncia un calendario de movilizaciones que servirán para tomar el pulso a las intenciones del Gobierno sin llegar, por ahora, a la huelga general.