La Federación Socialista Asturiana ha dado por rotas las negociaciones con Izquierda Unida para formar gobierno. La gota que colmó el vaso de la paciencia socialista fue la actitud de IU, que el pasado viernes prácticamente habían cerrado un acuerdo de gobierno en el que la coalición de izquierda ostentaría las consejerías de Justicia, Bienestar Social y Vivienda.
La historia de este enfrentamiento cada vez más enconado se inicia con la prohibición por parte de la dirección de IU de acceso a los locales a los militantes del partido comunista que impugnaron el congreso por el que resultó elegida secretaria del histórico partido Noemí Martín.
Nadie entiende que ha ocurrido en los últimos años entre Izquierda Unida y el empresario Rodolfo Cachero para que esta formación política defienda los intereses de un polémico empresario que pretendía pagar 3.000 euros anuales a sus trabajadores y más cuando Izquierda Unida conoce al detalle las andanzas del empresario minero.
El pasado viernes Teleasturias ha dejado de emitir tras dejar libre Retevisión la frecuencia que utilizaba esta emisora para las cadenas que han conseguido licencia en el concurso de adjudicación de los nuevos canales. Teleasturias que se auto excluyó de solicitar licencias locales concurrió a la adjudicación de la licencia de ámbito regional, quedando en último lugar en el concurso.