Coches circulando por una carretera de montaña con curvas sinuosas

Conducir por Asturias: los puertos de montaña más espectaculares del Principado

Asturias es tierra de montaña y sus carreteras de puerto son un reflejo de esa orografía salvaje. Para los amantes de la conducción, recorrer los puertos asturianos es una experiencia que combina adrenalina, paisajes sobrecogedores y el placer de dominar curvas encadenadas con vistas que van del verde intenso de los valles al gris de las cumbres calcáreas.

Puerto de San Isidro: la frontera con León

El puerto de San Isidro, que conecta Asturias con la provincia de León a través del concejo de Aller, es uno de los más transitados del Principado. Sus 14 kilómetros de ascenso desde la vertiente asturiana ofrecen un trazado variado que alterna tramos técnicos con rectas que permiten disfrutar de las panorámicas del valle de Aller. En invierno, las cadenas pueden ser obligatorias, pero en primavera y otoño la ruta se vuelve especialmente atractiva por los contrastes cromáticos de los bosques.

Puerto del Pontón: la puerta de los Picos

Conectando Oseja de Sajambre con Riaño, el puerto del Pontón es la vía de acceso al corazón del macizo oriental de los Picos de Europa. La carretera serpentea entre hayedos y praderas de montaña con un desnivel que pone a prueba tanto al vehículo como al conductor. Las vistas desde la parte alta, con los Picos recortándose contra el horizonte, justifican cada una de las curvas del ascenso.

Alto del Acebo: ciclismo y automoción

Famoso por sus apariciones en la Vuelta a España, el Alto del Acebo es un puerto exigente que parte del concejo de Cangas del Narcea. La carretera, bien asfaltada pero estrecha en algunos tramos, requiere atención constante pero recompensa con vistas sobre los montes del suroccidente asturiano que pocas rutas pueden igualar. Es habitual encontrar ciclistas entrenando en sus rampas, por lo que la precaución al adelantar es imprescindible.

Puerto de Pajares: el histórico

Pajares ha sido durante siglos la principal conexión entre Asturias y la Meseta castellana. Aunque la autopista del Huerna y los túneles han absorbido el grueso del tráfico, la carretera antigua del puerto sigue siendo un placer para quienes disfrutan de la conducción tranquila. Las curvas del Payares, como dicen los asturianos, atraviesan un paisaje de montaña media con pueblos que parecen detenidos en el tiempo.

Consejos para conducir por los puertos asturianos

Las condiciones climatológicas pueden cambiar radicalmente en cuestión de minutos en los puertos asturianos. La niebla, la lluvia y las heladas son fenómenos habituales incluso fuera del invierno. Comprobar la previsión meteorológica, llevar el depósito lleno y asegurarse de que los neumáticos están en buen estado son precauciones básicas que no conviene pasar por alto. Las carreteras de montaña asturianas exigen respeto, pero a cambio ofrecen una experiencia de conducción difícil de encontrar en cualquier otro lugar de España.