Asturias atesora más de doscientas playas a lo largo de su costa, pero no todas son igualmente aptas para ir con niños. Corrientes, accesos complicados y falta de servicios pueden convertir una jornada de playa en una experiencia poco agradable. Por eso, conocer cuáles son las opciones más seguras y mejor equipadas marca la diferencia para las familias asturianas y para quienes visitan el Principado con los más pequeños.
Playa de San Lorenzo, Gijón
La playa urbana por excelencia de Asturias es también una de las más cómodas para familias. Su amplio arenal, sus servicios de socorrismo durante toda la temporada, las duchas, los chiringuitos y la proximidad de parques infantiles en el paseo marítimo la convierten en una apuesta segura. La zona más próxima a la escalera número uno suele ser la más tranquila y la más indicada para quienes van con niños pequeños.
Playa de Rodiles, Villaviciosa
Enclavada en la desembocadura de la ría de Villaviciosa, Rodiles combina un arenal extenso con un entorno natural privilegiado. La zona de la ría, más resguardada del oleaje, es perfecta para que los niños chapotean con seguridad. Cuenta con aparcamiento amplio, duchas y servicio de socorrismo en verano. El paseo por la pasarela de madera que atraviesa las dunas es una actividad que encanta a los más pequeños.
Playa de Barro, Llanes
Pequeña, recogida y con un oleaje moderado gracias a su orientación, Barro es una de las playas preferidas por las familias en el oriente asturiano. El acceso es sencillo, hay aparcamiento cercano y en temporada alta cuenta con socorrista. El entorno rural que la rodea añade un encanto especial que la diferencia de las playas más urbanas.
Playa de Salinas, Castrillón
Salinas ofrece un ambiente familiar consolidado con un paseo marítimo que permite acceder cómodamente a toda la playa. Los servicios son completos: socorrismo, duchas, aseos, chiringuitos y zonas de juego. La parte oriental de la playa, más resguardada, es la más recomendable para familias con niños. Además, el Museo de las Anclas al aire libre y las escuelas de surf ofrecen actividades complementarias para todas las edades.
Playa de la Griega, Colunga
Lo que hace especial a esta playa, más allá de su arena fina y su buen oleaje, es la presencia de icnitas de dinosaurio en los acantilados que la flanquean. Para los niños, buscar huellas de dinosaurio es una aventura inolvidable que convierte una jornada de playa en una clase de paleontología al aire libre. El Centro de Interpretación del Jurásico de Asturias está muy cerca y completa la experiencia.
Consejos para disfrutar de la playa asturiana
El agua del Cantábrico es sensiblemente más fría que la del Mediterráneo, por lo que es aconsejable llevar neopreno corto para los niños si van a pasar mucho rato en el agua. Las mareas son un factor importante en las playas asturianas: algunas prácticamente desaparecen en pleamar, por lo que conviene consultar las tablas de mareas antes de elegir destino. Con estas precauciones básicas, las playas del Principado ofrecen jornadas inolvidables para toda la familia.








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